Preparar el gallinero para el final del verano ayuda a mantener unas instalaciones higiénicas, cómodas y funcionales para las gallinas. Aunque las temperaturas comiencen a bajar, es un buen momento para revisar bebederos y comederos, renovar la cama y prevenir problemas durante los próximos meses.
Revisa y limpia los bebederos
Comprueba que todos los bebederos estén limpios y funcionen correctamente. Vacíalos, elimina la suciedad acumulada y revisa que no tengan obstrucciones, fugas o piezas deterioradas.
El agua debe mantenerse limpia y renovarse con frecuencia. Coloca los bebederos en una zona protegida de la suciedad y a una altura adecuada para evitar que las gallinas introduzcan tierra, virutas o restos de comida.
Comprueba el estado de los comederos
Retira el alimento viejo y limpia los restos acumulados en el fondo y en los bordes de los comederos. Revisa también que no presenten roturas, humedad o zonas donde pueda quedarse retenido el pienso.
Mantener los comederos limpios ayuda a conservar mejor el alimento y evita desperdicios. Antes de volver a llenarlos, asegúrate de que estén completamente secos.
Renueva la cama y acondiciona la caseta
La cama del gallinero acumula humedad, plumas, polvo y restos orgánicos. Retira el material deteriorado, limpia el suelo y coloca una cama nueva, seca y absorbente.
Aprovecha esta puesta a punto para comprobar:
- El estado del suelo, las paredes y el tejado.
- La ventilación del interior.
- Los ponederos y las zonas de descanso.
- La seguridad de puertas, cierres y mallas.
- La existencia de grietas o rincones difíciles de limpiar.
Una caseta seca, ventilada y protegida ofrece mayor comodidad a las gallinas durante los meses de otoño e invierno.
No bajes la guardia frente al piojillo
El piojillo puede continuar activo mientras las temperaturas sean suaves. Este parásito suele ocultarse durante el día en grietas, uniones, ponederos y zonas próximas a las perchas.
Inspecciona periódicamente estos puntos y presta atención a posibles señales, como inquietud en las aves, pérdida de condición, descenso de la puesta o pequeños puntos oscuros o rojizos en las instalaciones.
Si detectas su presencia, limpia cuidadosamente el gallinero y utiliza únicamente productos autorizados, siguiendo siempre las instrucciones indicadas en su etiqueta.
Lista rápida para poner a punto el gallinero
Antes de dar por terminada la revisión, comprueba que:
- Los bebederos estén limpios y funcionen correctamente.
- Los comederos no contengan restos antiguos.
- La cama esté limpia, seca y renovada.
- La caseta disponga de una ventilación adecuada.
- Puertas, mallas y cierres se encuentren en buen estado.
- No haya señales de piojillo rojo u otros parásitos.
Dedicar un poco de tiempo a esta revisión permite afrontar el cambio de estación con el gallinero limpio, preparado y en mejores condiciones para las aves.
